El oficio de electricista

Hoy en día la profesión de electricista engloba una serie de tareas que entrañan una cierta complejidad. El electricista es un profesional cuya presencia es muy necesaria en el desarrollo de la construcción de un edificio.

Características fundamentales del oficio de electricista

No se concibe ningún edificio en el que no exista una instalación eléctrica. El electricista es un profesional cuya presencia se hace muy necesaria en el desarrollo de la construcción del edificio. Es el que instala la acometida de obra, imprescindible para hacer posible la existencia de la energía eléctrica necesaria para que haya iluminación en el obrador y para que funcione la maquinaria con la que se trabaja.

Además de estar presente en muchas de las fases de la obra, el electricista ha de planificar y realizar la instalación eléctrica del edificio que hará posible su habitabilidad. Por otro lado, ofrece su asistencia técnica a otras instalaciones como pueden ser las de climatización, ACS (Agua Caliente Sanitaria), contra-incendios, seguridad, , etc. Y por último, y ya fuera del contexto de la obra, un electricista debe tener conocimientos suficientes para llevar a cabo el mantenimiento de instalaciones ya realizadas.

El electricista ejerce un oficio fundamental en la construcción, que exige unos conocimientos y preparación específicos.

Es de suma importancia que todas sus actividades se realicen aplicando los reglamentos y las normas de prevención y seguridad establecidos, ya que no debemos olvidar que, tanto el trabajo con electricidad como su posterior utilización por parte de los usuarios, conlleva riesgos importantes.

Planificación y organización del trabajo

Para la realización de cualquier tarea es muy importante reflexionar sobre cómo y qué vamos a necesitar para llevarla a cabo.

Esto, que en muchas ocasiones lo hacemos de forma inconsciente, si le ponemos atención y lo plasmamos objetivamente por escrito, se convierte en planificación.

En todos los oficios, si se quiere tener éxito, es necesario realizar una correcta planificación y organización del trabajo.

En una profesión como la del electricista se requiere también, por tanto, una buena organización del trabajo. Esto equivale a tener en cuenta:

  • en qué momento interviene en la obra,
  • en qué orden se van a realizar las tareas,
  • qué materiales se necesitan y en qué cantidad,
  • cuándo se necesita la asistencia de profesionales de otros oficios,
  • cuándo se debe prestar ayuda a otros profesionales,
  • qué ritmo de trabajo se debe llevar, a fin de acabar en la fecha acordada.

Si previamente se ha reflexionado sobre estos aspectos, es posible que la ejecución del trabajo se desarrolle de manera más grata y los resultados sean, cuando menos, los esperados.

Sin embargo, no debe olvidar que tal reflexión no ha de ser individual, sino que además debe estar coordinada con la de los otros oficios y en consonancia con el proyecto de obra.

El electricista ha de planificar y organizar correctamente su trabajo. Esta planificación debe realizarse coordinadamente con el resto de profesionales que intervienen en la obra.

Debe tenerse en cuenta que el electricista siempre partirá en su trabajo de un proyecto bien desarrollado y calculado y que, coordinando sus actividades con el resto de profesionales que intervienen en una obra, podrá prever posibles dificultades en la ejecución de su instalación, como por ejemplo: pasos por huecos, cruce con tuberías, conductos, etc.

La Calidad en el Trabajo

Uno de los grandes retos de la formación en el sector de la construcción es mejorar la calidad de los procesos y de los resultados del trabajo de un colectivo que, tradicionalmente, no ha tenido en ella uno de sus objetivos primordiales.

Todos los que forman parte del proceso constructivo deben asumir este interés por dignificar y mejorar el proceso y el resultado final del trabajo en la construcción. Deben tomar conciencia de lo importante que es desarrollar correctamente sus tareas.

En este sentido, el electricista debe tener en cuenta que su trabajo forma parte de un proyecto más amplio. Es de suma importancia que coordine sus actuaciones con las de los otros profesionales, a fin de optimizar el acabado final de la obra.

Ejemplo: En la ejecución de una vivienda, es lógico pensar que el electricista realice su trabajo antes de que se realicen los acabados: yeso, pintura, revestimientos, etc., ya que si no es así, al realizar las rozas para ocultar el cableado, estropearía dichos acabados.

Para obtener los conocimientos que hagan posible mejorar la calidad, resulta imprescindible que el profesional adquiera una adecuada formación. De esta manera, el trabajador podrá tener acceso a información sobre nuevas técnicas, nuevos materiales y herramientas, y nuevas formas de trabajo.

Está claro que el electricista no sólo debe realizar bien su labor, sino que además debe estar al día en los avances tecnológicos más inmediatos.

Fuente: Contrumatica.com